El Electromecánico es el profesional responsable de instalar, montar, operar y mantener sistemas que combinan componentes mecánicos, eléctricos y electrónicos. Su labor es crítica para la eficiencia operativa, ya que debe prevenir averías y solucionar problemas técnicos en el menor tiempo posible.
Las tareas se dividen en tres pilares fundamentales:
Inspección de rutina: Revisar niveles de lubricación, desgaste de piezas y estado de conexiones eléctricas según el plan de mantenimiento.
Pruebas de diagnóstico: Utilizar herramientas de medición (multímetros, osciloscopios, cámaras termográficas) para detectar anomalías antes de que ocurra una falla.
Cambio de consumibles: Sustitución periódica de filtros, aceites, correas y carbones en motores.
Detección de fallas (Troubleshooting): Identificar si una avería es de origen mecánico (rodamientos, engranajes, fugas hidráulicas) o eléctrico (bobinas quemadas, sensores sucios, cortocircuitos).
Reparación de componentes: Desarmado de motores, soldadura de piezas, reparación de tableros eléctricos y sustitución de piezas dañadas.
Puesta a punto: Calibrar las máquinas después de una reparación para asegurar que operen bajo los parámetros de seguridad.